Depresión y baja autoestima en la adolescencia
INTRODUCCIÓN
“La mente es la raíz de la libertad.”1.
Actualmente vivimos en tiempos en donde cada ser humano es completamente libre de hacer cualquier actividad y de realizar cualquier acción, siempre y cuando no agreda o lastime a los demás. Estamos inmersos en el mar del desarrollo tecnológico y muchas veces nos concentramos en nuestros propios fines que olvidamos el proyecto más importante en nuestra vida. Ayudar al prójimo en lo que nos sea posible y estar ahí, preparados para tenderle la mano cuando caiga.
Muchas veces no somos conscientes de los problemas que puede estar pasando la persona de al lado, del porque su mirada se ha tornado opaca, o del ya no sonríe más, vivimos tan afanados en las preocupaciones del día siguiente que no podemos poner en pausa nuestro mundo para ver con nuestros propios ojos lo que verdaderamente está pasando en nuestro país, estado o nación. Señoritas quitándose la vida por su falta de amor hacia sí mismas.
Jóvenes con grandes problemas de depresión que han aquejado su corazón y ser en gran manera.
Trescientos cincuenta millones de personas con problemas de depresión y baja autoestima en todo el mundo.
Y… yo te pregunto, ¿qué hemos hecho para ayudarlos?
RESUMEN
La depresión es un estado mental, el cual daña y hiere a la persona que la padece, destruyéndola por completo y dejándola en la ruina total.
Es más que una tristeza momentánea y sus síntomas no desaparecen inmediatamente, pues es todo un proceso en el cual la persona que la padece se enfrenta a constantes luchas por un camino que tiene que aprender a superar con la ayuda y apoyo de sus seres queridos. Pero hay personas que no logran detectar que padecen de este trastorno hasta que es demasiado tarde.
En este ensayo, analizaremos detenidamente la gravedad del problema y se creará una conciencia sobre lo que nosotros podemos hacer para ayudarlos.
DESARROLLO DEL TEMA.
Muchos adolescentes se enfrentan a grandes retos y experiencias que influyen en gran manera sobre su vida y les marcó de una manera sorprendente en los diferentes ámbitos en donde se desarrollan. Se confrontan a dilemas existenciales e incluso con los ideales familiares que poseen.
Todos hemos escuchado hablar alguna vez sobre la palabra “depresión” y “baja autoestima”, solemos escuchar algunas consecuencias, pero… ¿qué has hecho tú al respecto sobre este problema?, ¿alguna vez has visto en carne propia el daño que realmente le causa al afectado y a las personas que se encuentran a su alrededor?, ¿o acaso piensas que al hablar de depresión hablamos de una tristeza momentánea que vine de vez en cuando? No, no lo es, la depresión suele hundir cada vez más a la víctima en un estado de abatimiento, culpabilidad, infelicidad y le impide ser libre para disfrutar cada hecho de su vida. Se vuelven presos de sus propios miedos, temores, el sentido de la vida se pierde. Se vuelven inmunes a cualquier sensación o emoción y creen que no poseen salvación alguna.
¿Aun piensas que porque estas triste es depresión?
No, es una enfermedad mental silenciosa que cada día avanza, acechando a su víctima, esperando el momento adecuado para hundirlo en la miseria cuando se presenta cualquier oportunidad. Les arrebata todo por completo, su felicidad, su alma, su personalidad y busca tu destrucción enteramente.
¿QUÉ ES DEPRESIÓN?
Podríamos acercarnos más a este término si analizamos el origen de la palabra en el latín, depressio, que significa opresión, encogimiento o abatimiento. Este término hace referencia a un síndrome o conjunto de síntomas que afectan principalmente a la esfera afectiva del individuo. Puede haber muchos factores que influyan para que una persona pueda caer en este estado, los principales factores internos se deben a cierto tipo de paradigmas que se han creado en la mente del individuo a lo largo de su niñez o adolescencia, productos de hechos traumáticos o impactantes que generan lo que algunos autores denominan: “creencias limitantes”.
Cuando hablamos de este término no hacemos más que hacer referencia a la mentalidad que nos hemos creado respecto al valor humano que cada uno debe de darse como persona y ser humano. Muchas de las victimas que padecen esta enfermedad son aquellas que tienen una baja autoestima, que creen que su vida no posee ningún valor. Personas, señoritas, jóvenes que sienten que no aguantan más la precisión de su familia, de ser la hija (o) perfecto para todos, que creen y asegurar “ser unos buenos para nada”, sienten que no le podrían ofrecer a la sociedad nada valioso de sí mismos. Que son como comúnmente se suele decir un cero a la izquierda de muchas personas y poco a poco se empiezan aislar socialmente sin que nadie lo note. Y es ahí en donde el individuo entra en un estado crítico porque al querer pasar desapercibido (a) para la sociedad se hace más débil a tener tendencias homicidas. Estos casos han ido empeorando y siendo cada vez más graves, en donde ya ni siquiera la familia advierte el problema que se les viene encima. Y al final se enteran de todo cuando ya es demasiado tarde para hacer algo al respecto.
Existen también factores externos que rodean a la persona y la dañan física o mentalmente, que se producen con facilidad debido a las creencias limitantes que la persona haya adquirido en base a ciertos sucesos de su vida. Algunos de estos pueden ser haber presenciado un asesinato, accidente o tragedia; ser víctima de una violación, o el mismo estrés de la vida cotidiana.
En el caso de los adolescentes las causas son de diversas índoles, en donde la vida emocional, sentimental, social y mental del joven toman más importancia, ya que el impacto suele ser con más ímpetu de lo pensado, ha habido casos registrados en México en donde niños, niñas, señoritas, jóvenes, adultos y ancianos se quitan la vida porque no pueden aguantar las cargas que tienen de esta, por mala alimentación o por los cambios estructurales que ocurren en el cerebro.
Teniendo contacto directo con los afectados, me han hecho sentir una presión en el pecho, cuando un joven dijo la siguiente frase:
“… Nadie puede llenar este vacío, porque, ni siquiera yo sé de donde salió este abismo que me consume, solo sé que, no me importa nada, no me importa sentir, no me importa vivir, y ya no quiero sentirme así.”
Quiero que tomemos un momento para meditar esta frase más a fondo y tomarle correctamente el peso que poseen estas palabras y sobre todo hacer conciencia de lo que realmente está pasando a nuestro alrededor y que hemos ignorado como sociedad y seres humanos.
CONSECUENCIAS DE LA DEPRESIÓN.
“Gritos desesperados pidiendo ayuda se escuchan en la calle al pasar.
Los corazones de los dañados sangran sin cesar.
Su cuerpo pide desesperadamente auxilio.
Sus ojos se han tornado en las sombras de lo que una vez fueron.
La oscuridad los está consumiendo.
Destruye su luz, ya no siente, ya no viven, no respiran.
No les importa nada, pero no quieren terminar de esta manera.
¿Qué podemos hacer?
¿Qué haremos?” 2
Cuando una persona presenta un cuadro de depresión suele repercutir enormemente en su vida social, familiar, laboral y personal. Esto suele ir desde presentar una falta de interés en su entorno e incluso hacia sí mismos, un desgano en la productividad laboral o de las personas que lo rodean, llegando hasta el suicidio. Una consecuencia que afecta en una gran cantidad a las personas que conforman el círculo social de la víctima y que los destruye. En especial a las personas más cercanas, su familia, sus cónyuges, novios (as) lloran una pérdida de esa magnitud, sufren, se lastiman, culpan y en algunos casos las personas que más recienten más el daño son los padres, quienes vieron crecer a esa persona, le vieron dar sus primeros pasos y también perderla de la manera más dolorosa posible.
Puedan creer que estoy exagerando, pero no es cierto, en la vida que cada ser humano hay diversos problemas que los azotan y destruyen. Una persona que sufren o presenta los síntomas de una depresión jamás te dirá claramente lo que esté pasando con ella, aunque su cuerpo entero pida ayuda a gritos.
¿Puedes imaginar el daño tan grande que sufre esta persona?
¿Por todo lo que pasa?, ¿la cantidad de lágrimas que derrama mientras intenta liberar el dolor y la opresión que hay en su corazón?
¿Cuántas personas sufren depresión en este mundo egoísta en donde vivimos? Más de trescientos cincuenta millones de personas la poseen y solo un mínimo porcentaje de estos reconocen su enfermedad y deciden dar el valiente paso de recurrir a alguien que los pueda ayudar.
¿Qué harías tu si ves a una persona cercana a ti padecer esto?
¿La ayudarías?, ¿te gustaría ver como su calidez se apaga?, ¿presenciar cómo el brillo de sus ojos se torna opaco?, ¿observar cómo su vida se queda sin esperanzas?, ¿ver con tus propios globos oculares como la persona se ha quedado sin fuerzas para luchar?
Creo que no, a nadie nos agradaría que nuestro familiar, la persona que más quieres en este planeta padezca esto y se enfrente en una lucha donde ella tendrá que librar la mayoría de las batallas por sí misma. En donde se confrontará con problemas económicos y probablemente sus caídas emocionales le provoquen quedarse sin trabajo. Pero quienes entrar en esta batalla salen siendo unos completos vencedores. porque saben que ahora son más fuertes, sabios y podrán librar cada batalla que les planee la vida.
¿Qué síntomas presentan las personas que poseen depresión?
Cuando nos tomamos el tiempo de analizar detenidamente un caso de estos, realmente tomamos conciencia de lo inmersos que vivimos en nuestros mundos que olvidamos que en parte tenemos un lado humano que nos hace sentir, creer y lo más importante; ayudar a los demás cuando pasan por dificultades. Por eso me he tomado el tiempo de investigar diversos síntomas más importantes que presenta una persona con este padecimiento y de alguna manera ayudarte a estar alerta para prevenir el problema cuando aún es tiempo:
1) Dolores de cabeza. Estos suelen presentarse por el ritmo de vida que lleve la víctima.
2) Dolores musculares. Y falta de interés en realizar alguna actividad física.
3) Cansancio. Este suele venir a un después de haber descansado lo suficientemente sano. Y suele llevarte a estar durmiendo durante demasiado tiempo.
4) Debilita el sistema inmunológico. Lo que los hace ser propensos a constantes enfermedades.
5) Sentirse triste o "vacío"
6) Pérdida de interés en sus actividades favoritas
7) Aumento o pérdida del apetito
8) No poder dormir o dormir demasiado
9) Sentirse sin esperanzas, irritable, ansioso o culpable
10) Ideas de muerte o de suicidio
¿Qué medidas debo tomar si padezco depresión o alguien cercano a mí la tiene?
Antes de todo, es muy importante que el afectado reconozca por sus propios medios que padece depresión, ya que a la mayoría de personas que llegan a un psicólogo van en contra de su voluntad.
Para hacer que el proceso funcione adecuadamente es necesario que sea la persona quien reconozca sus propias dificultades, sus miedos y después pedir ayuda con un familiar o amigo y poder recurrir a la brevedad posible con un psicólogo o con alguna persona especializada.
Y en dado caso de que esa persona aún no se haya dado cuenta, podemos siempre ofrecer nuestra ayuda a los demás sin pedir nada a cambio.
“… Ofrecerles una mano amiga a los demás amantes de la música.”3
Simplemente a veces hay que dejar de ser unos robots que siempre irán en buscar de las ventajas que tiene la modernidad y despertar a ser más humanos.
CONCLUSIÓN.
La depresión es una enfermedad que nos afectará a cada uno de nosotros en algún momento en nuestras vidas, tal vez sea directamente o indirectamente.
Pero debemos siempre prevenir este problemas cuando apenas se presentan los primeros síntomas, cuando aún es tiempo de ayudar a la persona a saber qué es lo que le pasa y no dejarla sola luchando con sus propios miedos y temores.
Ser observadores y estar siempre con un sentido de solidaridad y altruismo hacia la humanidad. Porque aunque parezca imposible las personas que sufren y que poseen el corazón roto son las que poseen las más buenas intenciones.
Puede que aun exista esperanza para la humanidad si al menos tú que lees esto decides hacer algo suficientemente valiente para ayudar a los demás.
FUENTES ELECTRÓNICAS.
FUENTES DE INFORMACIÓN.