Te entrego la soberanía de mi cuerpo

mientras mi respiración entrecortada sea producto

del ritmo marcado por suaves movimientos pélvicos

guiados por el bajo de alguna canción;

Y Me pongo de rodillas cual devota,

me pongo de rodillas

pero no es para suplicarte,

me pongo de rodillas

sin que me lo pidas,

me pongo de rodillas

para saciar nuestras ganas

Ni tu puta, ni tu sumisa

Soy tuya cuando yo quiero

Soy mía siempre.

Aceptame como tuya,

en este breve momento

Entregate como mío,

sin arrepentimientos.

Entrega sin promesas,

sin esperar un futuro,

entrega desenfrenada pero cautelosa,

deja que esta anorexia sentimental

se declare victoriosa

Con amor y locura

Becca