No dejes que tus fantasmas asusten al amor ni hagas del pasado nuestro presente, la vida inició el día del encuentro yo para no dejarte ir tú para darme lo que es mío. Te encontré para no dejarte te encontré para estar contigo te encontré para perderme en tu mirada te encontré para saber amarte. Nos encontramos para vivir en la locura para decirte que la vida además de sal se condimenta con pimienta. Para hacer de la desdicha una oportunidad de la dicha la felicidad, Te encontré para ser tu ángel y tu demonio para llevarte al cielo y a lo más profundo. Para curarte la soledad sin mí cuando eras niño para que cures como bálsamo mis heridas de mujer.