Te quiero, te quiero… No sabes cuánto te quiero… Ni siquiera puedes imaginarlo. No puedo evitarlo. Me gustas mucho. Te pienso mucho. Siempre, a cada instante. Lo siento aquí, ya no me queda lugar en el pecho. Necesito manifestarlo. Siento que voy a morir, si no lo sigo soltando… Está mal para muchos, pero a mi me haces tan bien. Este error, esto que es indebido me hace sentir, me hace girar, me hace bailar, me despierta, me congela, me desarma… ¿Será que me gusta coquetear con lo prohibido? ¿Será que me gusta jugar con los limites? ¿Será lo que la adrenalina me produce? No lo sé. Pero, ya lo dije… Me atrapa, me seduce, me encanta. Y sí, ya sé que estoy jugando con fuego… Así que, si por besarte otra vez me quemo, entonces no me importa que arda por completo este infierno… Bésame.