Cuatro vertebras se conectan mientras un ave nada entre las nubes Una explosión escupe colores y unos pies descalzos atraviesan el camino Todo se vuelve negro pero de a poco los violines iluminan el lugar Las personas caminan con desesperación y los arboles asemejan las venas por donde corre el aire Mi semblante feliz al verme colgado de dos cuerdas sostenidas por las ramas mientras los caballos y los perros esperan la noche detrás de una reja Las nubes asemejan los parpados del mundo y los millones de años que han pasado ya Rostros llenos de color simulan sonreír y la muerte danza vestida de rojo y el fuego enmarca el rostro de un viejo sabio que grita con la boca cerrada Los colores se mueven al ritmo de la música, y los semblantes aparecen como entes que siempre se quedaran ahí deambulando entre la estación del tren Y yo solo espero a que el estruendo de la explosión vuelva a aparecer y así transitar descalzo por el camino para volver a comenzar.