Nos hacemos cenizas,

desvanecer la melodía sin tregua

significa inexistencia.

Soy aventura y testimonio…

De mí hago la propia desmemoria.

Naufragar al paisaje de un comienzo nuevo,

vuelo más alto, nube diferente,

el adiós definitivo me borra,

relámpago en penumbra iluminando,

el brote renaciente… un nuevo cielo.

Los brazos sujetarnos

para despacio

caer en el consuelo,

dibujarnos en lienzos

decorados de recuerdos.

Las flores que en tu boca dejé viviendo

morirán en poco tiempo.

Nos habremos deseado tanto,

que en menos de un beso

estaremos muertos.