Una elección,

más o menos consciente,

de acuerdo con lo que eres.

Una oportunidad,

alguien con quien compartir

los sueños y la intimidad.

Otro ser humano ante el cual mostrarse vulnerable,

con la confianza de que no usará lo que conoce para lastimarte.

Un tú, un yo y un nosotros.

Proyectos personales y metas compartidas.

Aceptación, interés y compromiso

en una cotidianidad difusa.

El hogar, un espacio para rehacerse,

lugar de encuentro,

en un continuo negociar.

Bienestar por la compañía

y gratitud por lo que se ha llegado a ser

separados y juntos.

Conexión profunda

para trascender,

en la unicidad y ambos hacia el mundo.