III Las cantaras de los árboles (Llega la tarde. Los trinos anegan los oídos)

Se encaraman los árboles sobre los tordos, los canarios y las garzas, trinando sobre sus lomos. ¿Los árboles tienen patas? Sí, porque llovió. La luz descalza camina sobre el barro, con pasos de ciempiés, directo al fogón, a tomar café, porque sopla frío y provoca arroparse. Los guineos se agazapan a los pies del invierno porque no se sabe si se irá en un rato luego que floreé el cedazo, el tarare, el tomate y el ají. ¡Se encaraman los árboles y trinan de raíz!